Mi primera carrera de larga distancia: consejos para consolidar la confianza en lograr el objetivo

Mi primera carrera de larga distancia: consejos para consolidar la confianza en lograr el objetivo

La primera vez que se corre una distancia larga 21, 42 o más kilómetros aparece esa incertidumbre que nos pregunta:  ¿podré hacerlo?,  ¿llegaré?…  Surgen debido a la falta de experiencia  en este tipo de carreras. Para empezar a despejar estas dudas  podemos analizar algunos puntos.

Plantearnos  el objetivo: qué  carrera elijo correr, evaluar  cuál es el compromiso con que me voy a entrenar, es decir, saber cuánto esfuerzo en mi vida diaria me va a llevar cada entrenamiento para llegar a correr la carrera que he elegido hacer con placer y disfrute. Algunas preguntas que me puedo hacer  son: ¿Qué tipo de corredor quiero ser?,  ¿cuál es el objetivo?, ¿para qué correr la carrera?, ¿voy a cumplir con el entrenamiento?.  Estos puntos pueden ayudar a que estemos  conectados con el objetivo, ya que si tenemos claro lo que implica correrla estamos en condiciones de volcar nuestra energía.

Planteado el objetivo y evaluado el compromiso sólo queda empezar a entrenar. Es importante tener  un entrenador  que nos planifique y asesore para que  cada sesión de entrenamiento, genere esos cambios fisiológicos que se esperan lograr, mejorando así  la capacidad cardiovascular y que ésto nos ayude a empezar a  forjar la confianza en nosotros mismos.

Muchas veces escucho a los corredores decir que tienen miedo de que su cabeza (conversaciones internas) no los acompañe de forma positiva durante toda la carrera, que una vez que empiecen a sentir el cansancio su cabeza  les pueda  jugar  una mala pasada. Durante mucho tiempo reflexione sobre cómo los estímulos  afectan la confianza del atleta. El entrenador  en este aspecto juegan un papel importante, primero para ayudar a generar la confianza en el atleta, debe creer en él, sin dejar de lado el criterio, ayudar o aconsejar cuáles podrían ser los próximos objetivos (carreras a realizar), evaluar cuánto esfuerzo conlleva  y cuánto tiempo falta para la misma. También  generar un plan de entrenamiento progresivo para que  la confianza del atleta se vaya afianzando con cada fondo realizado.  Y permanentemente replantear el entrenamiento, teniendo en cuenta las necesidades que vayan surgiendo.

Estos pasos planificados ayudan de a poco a ir construyendo las bases para que el atleta vaya ganando confianza, pero es fundamental que el corredor realmente  haya elegido correr y mantenga ese compromiso durante todo el período de entrenamiento inclusive el día de la carrera, así entrenamiento tras entrenamiento van desapareciendo esas conversaciones negativas ocupadas ahora con pensamientos positivos basados en el historial que ahora tengo.

¡Logre los 18 k! ahora voy por más y así día a día se va entrenando el cuerpo y la mente.

Espero que esta corta reflexión los ayude a planificar, comprendiendo que cada carrera lleva un  compromiso enorme con uno mismo y  les permita elegir transitar por cada entrenamiento con placer. Saludos!

 

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About the author

Soy Profesora de Educación Física. Hice atletismo muchos años de mi vida y en la actualidad continuo en el ambiente como entrenadora de maratonistas.

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