Mis primeros 42,195 km

Mis primeros 42,195 km

Así fueron mis primeros 42,195 km.

Seguramente empiezan mucho antes que ayer, si se quiere podríamos decir que empezó el año pasado cuando la idea se me metió en la cabeza.
Comenzamos la pretemporada 2014 con el objetivo adelante. Tanta espera, tanta ansiedad… , esos 5 meses donde nos preparábamos para algo que, por momentos parecía imposible, en otros estábamos más seguros… Monotemáticos, estudioso de todas las teorías… Bajando música para cada tramo de la carrera. Tareas, tareas y más tareas que algunas se disfrutaban, algunas se padecían, algunas nos hacían enojar, pero mordiendo los dientes y a seguir mirando al frente. Agregando días del gym porque sentís que te faltan piernas. Beto y su paciencia. Volver a visitar a Eugenio Gordon para que acomodara algunas cosas en la dieta y me diera los consejos necesarios para manejar los fondos.

Se iba acercando la fecha, el cansancio se empezó a notar y el cuerpo comenzó a hablar. Así que mención especial para el Dr. Luscher y Javier Marengo que se ocuparon de dejarme 0 km para emprender la jornada de ayer sin dolores. Las últimas 2 noches prácticamente sin dormir porque los nervios se habían apoderado de mí.

maraton internacional de la banderaY llegó el 29 de junio. 6:30 arriba para desayunar tranquila y al Monumento. Esas caritas, todos pálidos…

Me perdí de mi grupo antes de la salida y pensé que me daba un infarto hasta que los encontré!. Y arrancamos… haciendo chistes, mirando el reloj a cada rato para concentrarnos en el ritmo y no acelerarnos. Quedamos juntos el trío de Robert, Ana y yo. Como una premonición (2 años antes eran nuestros primeros 8k), ayer íbamos por el pleno. 2 compañeros de oro.

Empezó el boulevard. La primera para el aliento: Mirta que se sorprende cuando le grito. Llegamos a Oroño y San Juan, ahí estaba Fabi para regalarnos un Gatorade y un agua y el primer grito de aliento!!!. 2 cuadras más y los Scaglia sacándonos unas fotos. Otra cuadra y las primeras “Doras” que ya estaban firmes con sus primeros alientos.  Entramos al parque Independencia y un abrazo de oso de mi querido Rosendo fue otra inyección de adrenalina. Seguimos. Todo disfrute.

Enfilamos Av. Pellegrini. Llegando a Sarmiento veo un grupo de chicas disfrazadas, a los gritos y cornetazos y no podían ser otras que ellas… mis amadas Doras. Hasta después todos me dijeron que apostaban que eran mis amigas. Unas grandes!. Una cuadras más  y estaba la Flia. Gomez Guido. Fundamental su aporte de agua. Entramos al Parque Urquiza, lugar muy conocido para nosotros… Y ahí estaba Gaby esperando a su príncipe con toda la logística. Hasta vasitos individuales para todos.

juli en pellegriniDe nuevo al bajo para empezar a cruzarnos a los más rápidos. Ver si podíamos saludar a algún amigo y llegamos al Monu. Ahí estaba la princesita con sus porras, mi familia a pleno. Mis viejos, mi tía Chichi, mi tía Ana, mi tía Alicia. Lloraban todos (se ve que lo nuestro es genético) y seguimos… Primera mitad terminada. Faltaba lo desconocido…
Se suma Clau unos km. Una genia. Sacándonos fotos con su celu. Otra vez el túnel (para los que lo conocemos no es de nuestro agrado). Pasó rápido por suerte. Ya cruzábamos a los de elite volviendo y uno que pensaba en todo lo que le faltaba… Llegando a los Silos siento el grito de Flori Duran (que ella no lo sabe pero lo bien que me hizo).
Barquito y las amigas de Ana esperándonos. Firmes.
Pasamos Central. Y ahí por el Parque Alem estaba Cari tal cual lo prometido. Nunca vi a su perro tan parecido a Felipe (el mío). Luego se sumó Florencia Brillardelli un tramo. Pasó Meli en un auto. Pasó Don Acebal y flia en otro. Nos íbamos cruzando con los que venían de vuelta ya con un amigo acompañando. Ema que se acerca y nos da unos papelitos. Decían “Se puede”. Cómo no se va a poder con amigos como uds!!
Y llegamos al km 30. La familia esperando para ese último aliento. Naibi, Vero y Vane con sus gatorade y hasta toallitas en mano. Y estaba él. Andrés Irazoqui. De cortos. Esperándome para el último tramo. Sí, sí, mi hermano esperándome. Juro que fue la sorpresa más linda. Y por Dios que me transformé en leona. Ahí me di cuenta que nada, nada podía salir mal si toda esta gente nos estaba apoyando a todos de esa forma.

Y empezamos los últimos 12k. El muro pasó por alto. Estaba demasiado feliz.
No me dejaban charlar y yo que no podía parar. Acelerada como nunca… Era tal el miedo a quebrar, a que ese famoso muro apareciera que hablaba hasta de la mortalidad del cangrejo.
Volviendo aparece Dana con su familia. Qué loca linda que sos.
Pasamos por la Shell y de nuevo ellas. Se habían multiplicado porque había hijos, maridos, los melli aplaudiendo. Todas saltando… Ellas. Las Doras!!!…
Y seguimos nomás. Llegó el Scalabrini. Toda la familia Vicente al pie del cañón. No parábamos de pasar gente medio rendida y yo lo único que pensaba era…por Dios a mí no…

Mención aparte para las bicis. Tuve al mejor acompañante de todos. Debo confesarlo. Mariano Saldarini estuvo en todas. No sólo vino preparadísimo sino que pobre, se fue con más peso por la cantidad de botellitas que le fuimos dando. Iba, venía, ofrecía, siempre atento, procurando todo. No tengo palabras Marian querido para decirte lo fundamental que fuiste para nuestra tranquilidad en carrera.
Y todas las otras bicis que se acercaban. Leo, el bambi, el chino, Fran, Juli, Meli, Lu Billordo con su “vieja correte”, su hermano que me hizo reír en un momento en el que estar distraída era importantísimo.
Retomamos costanera. Ya estaba. Una parte de mi quería todavía seguir acelerando para aprovechar el entusiasmo pero seguía ese respeto por lo desconocido.
En Italia me esperaban con globos mis pilateros. A los gritos como sólo ellos saben. Tanta alegría. Qué lindo estuvo.
Un grito de Marian llegando al Distrito Centro. Y ahí me encuentro con ellos. Los Pujol. Mi ahijado que me acompañó desde ahí en alpargatas esos últimos tramos. No me lo voy a olvidar nunca.

Y vino la bajada. Ahí estaba Leo con su novia. Y de la nada aparece gente, gente. No entendía nada. A la derecha el Vasco con Ale. Clau que se me viene como un toro. Me acuerdo de mi promesa y me pongo a hacer el baile. Me sobraron piernas para el baile y todo. 

CRUZO LA META.  Me estaba esperando él… mi mentor, mi entrenador. Pachi querido!. Lo abrazo y empiezo a llorar. Me doy vuelta mi tía que había venido especialmente de Santa Fe. Mis viejos. Mi tía Ana. Mi hermano. Mis primas. Sus hijos. La mejor hinchada de todas.

Un abrazo con Albertina que seguro también tuvo todo que ver para mi logro. Mucho. Infinitas gracias a mi querida psicóloga.
Así que gracias a todo el Rosario Team Merrel. Pachi y Beto en forma particular. Juan desde el FYT también suma y mucho.
Espero no haberme olvidado de nadie. Si es así perdón. Fue demasiado.

juli finishAsí que como verán la mejor decisión fue correr acá en mi zona. Con mi gente. Que es mucha. Y lo importante que es esa contención. A todos GRACIAS!!!.

A los que me bancaron todos estos meses. A los que me entendieron. A los que me llamaron los últimos días para el empujón necesario. Para contener. A los que estuvieron ahí presentes y a todos los que estuvieron presentes en mi corazón. Que fueron todos!

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Maratonista. Contadora Pública y sobre todo SOÑADORA. Todavía me emociono con cada llegada...cada km....Mi misión en el mundo son los "21km around the world" y en eso estoy

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